Poner límites es difícil cuando cada «no» viene acompañado de culpa. Tal vez te sientas identificada si te cuesta decir que no aunque sepas que deberías, si sientes culpa inmediatamente después de poner un límite, si antepones las necesidades de los demás a las tuyas casi de forma automática, o si sientes temor a quedarte sola por priorizarte. Con el tiempo, es posible decir que no sin que eso se sienta como una crisis interna.
¿Te sientes identificada con esto? Hablemos, sin compromiso.
EscríbemeEste va a ser tu lugar seguro y tu proceso será único como tú. Iremos a tu ritmo y para ello te propondré estos pasos:
Lo primero que haré será escucharte y acompañarte hasta que entendamos a fondo lo que te ha traído hasta aquí.
Definiremos unos objetivos claros, alcanzables y adaptados a ti sobre los cuales empezaremos a trabajar.
Avanzaremos a tu ritmo, de forma práctica y segura, usando distintas estrategias y recursos que te ayudarán a avanzar paso a paso.
Cuando te sientas lista y segura, podrás continuar por ti misma en tu proceso.
Si alguna vez me necesitas, aquí estaré para ayudarte.