Hay experiencias que quedan atrás, pero que pueden seguir influyendo en cómo te ves, cómo te relacionas y cómo respondes ante determinadas situaciones.
Tal vez hubo necesidades emocionales que no fueron suficientemente atendidas. Necesitabas sentirte escuchada, comprendida, valorada o segura, pero aprendiste a adaptarte, a no molestar o a dejar tus propias necesidades en segundo plano.
Quizás hoy hay situaciones que te hacen sufrir y no siempre entiendes por qué reaccionas como lo haces. Puede que reconozcas algunas de tus necesidades, pero no sepas de dónde vienen o cómo atenderlas sin volver a caer en las mismas dinámicas.
Comprender lo que hay detrás de lo que sientes y necesitas puede ayudarte a relacionarte contigo misma de una manera diferente: con más comprensión, más amabilidad y dándote permiso para cuidarte.
¿Te sientes identificada con esto? Hablemos, sin compromiso.
EscríbemeEste va a ser tu lugar seguro y tu proceso será único como tú. Iremos a tu ritmo y para ello te propondré estos pasos:
Lo primero que haré será escucharte y acompañarte hasta que entendamos a fondo lo que te ha traído hasta aquí.
Definiremos unos objetivos claros, alcanzables y adaptados a ti sobre los cuales empezaremos a trabajar.
Avanzaremos a tu ritmo, de forma práctica y segura, usando distintas estrategias y recursos que te ayudarán a avanzar paso a paso.
Cuando te sientas lista y segura, podrás continuar por ti misma en tu proceso.
Si alguna vez me necesitas, aquí estaré para ayudarte.