La dependencia emocional no siempre se ve como uno se la imagina. No es solo "no poder vivir sin la otra persona" — muchas veces es mucho más sutil: necesitar constantemente su aprobación, sentir ansiedad cuando tarda en responder, adaptarte una y otra vez para evitar el conflicto, o quedarte en relaciones que sabes que no te hacen bien porque el miedo a estar sola pesa más.
Algunas señales que suelo ver en consulta: dificultad para tomar decisiones sin consultarlo con tu pareja, sensación de vacío cuando no estáis en contacto, minimizar comportamientos que te duelen porque "tampoco es para tanto", y una necesidad constante de sentirte elegida.
Casi siempre, detrás de esto hay una historia anterior a esa relación: una herida de rechazo o de abandono, muchas veces de la infancia, que la pareja actual — sin saberlo — está intentando cubrir.
Reconocer estas señales no es fácil, y menos mientras se está dentro de la relación. Si algo de esto te resuena, no significa que algo esté mal en ti — significa que hay una herida antigua pidiendo atención.
¿Te sientes identificada con esto? Hablemos, sin compromiso.
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